- Mira George, nuevos vecinos, puedes jugar con ellos.
Ese tal George salio de su casa medio avergonzado a saludar, me pareció un poco mas grande que yo. Nunca mas lo vi desde ese momento. Mi mamá siempre nos decia que salgamos a jugar con "George". La verdad ni me acordaba de la cara de ese chico, y prefería quedarme en mi casa ayudando a ordenar todo. Mi mamá se había echo bastante amiga de la vecina, Louise. Ella le consiguió trabajo a mi mamá como secretaria en el Liverpool Insitute. Como mi madre era la secretaria, yo y mis hermanos entramos a esa escuela. Fue todo una confusión cuando nos anotamos, como veníamos de Argentina y allí empezaban diferentes las clases, fue todo un lio, pero al final entramos. Íbamos a 6°, me sentía rara. Tuve que aprender todo muy rápido. Vi a mi vecino, George, en esa misma escuela, el iba a 7°. Me saludó, al principio no lo reconocí, hasta que deduje que era el. Estuve un rato con el, no conocía a nadie, solo me presento un poco la escuela. Extrañaba a mis amigas, aunque sentía que ellas no. Unos días después Louise, la vecina, nos invito a mi y a mi familia al cumpleaños de George, cumplía 13, aunque a mi siempre me pareció un poco mas chico.
Ese día estuve un poco con el y con su amigo Raymond. George me contó que tenia una banda con sus hermanos llamada The Rebels y que le gustaba tocar la Guitarra, aunque fue un poco rara la charla, ya que yo solo sabia un poco de Ingles. De echo, a mi papá le gustaba que no juntemos con George, porque le gustaba la música, siempre decía que "ese chico" tenia futuro. A mi mamá no le gustaba tanto que me junte con el, porque era varón, yo todavía no tenia amigas, con el único que me juntaba era con el. A mi y a mis hermanos nos habían anotado en un curso acelerado de ingles, al principio parecía difícil, iba todo muy rápido, pero después se nos hizo fácil, ademas, a veces George me ayudaba. Me acostumbré bastante a esta nueva vida, aunque ya empezaba a extrañar la vieja. No resulto nada mal mudarnos a Inglaterra, aunque hubiera preferido mudarme por que quería y no por la herencia de un fallecido. Por un momento me había olvidado lo que había pasado con el abuelo, pero era inevitable no volver a acordarse. ..